expr:class='"loading" + data:blog.mobileClass'>

Eterno y humano Dostoyevski

Doscientos años del nacimiento de Fiódor Dostoyevski

Hay autores que tratan temas relacionados con la naturaleza humana y nos parecen importantes, otros describen una época y una cultura y se nos antojan necesarios, y existen otros que abren caminos, llegan a la esencia de cada uno de nosotros y se convierten en imprescindibles. En este grupo encontramos a los grandes genios de todos los tiempos: Homero, Dante, Shakespeare, Cervantes, Victor Hugo o Tolstoi y en el podemos incluir, con toda justicia a Dostoyevski.
Nacido el 11 de noviembre de 1821, se cumplen los doscientos años de su nacimiento, dos siglos que han dado valor a sus obras y su pensamiento, a la indagación en la profundización psicológica de los personajes, el valor de los humildes y desesperados y la creación de personajes con una gran fuerza y capacidad de que los lectores no los olviden, influyendo en una enorme cantidad de escritores y creadores de distintas disciplinas artísticas.
Cuando se cumplen doscientos años del nacimiento de Fiódor Dostoyevski, te invito a dar un paseo por su vida, obra y su influencia con textos del propio autor y sobre él y músicas compuestas a partir de sus obras. Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!


Fiódor Mijáilovich Dostoyevski tiene un lugar entre los grandes escritores de todos los tiempos. Junto a Dante, Shakespeare, Cervantes o Victor Hugo es uno de los autores que más han influido en los escritores que han marcado la literatura del siglo XX gracias a su influencia entre el existencialismo y el impresionismo. García Márquez, Faulkner, Camus, Kafka, Hermann Hesse, Unamuno, Hemingway o Marcel Proust recibieron la influencia del escritor ruso y la trasladaron a sus obras.
Dostoyevski configuró una obra con escenas dramáticamente enfebrecidas cuyos personajes se desenvuelven en atmósferas delirantes y explosivas, con diálogos filosóficos que podríamos encuadrar en un estilo socrático, en una incesante búsqueda de lo absoluto que hay en Dios y en el Mal o el sufrimiento de los débiles e inocentes.
Sus personajes van desde los humildes y modestos cristianos a los nihilistas autodestructivos, pasando por los cínicos libertinos y los intelectuales rebeldes, todos ellos regidos más por ideas que por meros condicionantes sociales o biológicos.
Como rasgo característico, las obras de Dostoyevski se desarrollan en un corto espacio de tiempo, lo que le permite huir de recursos como hacer ver a los lectores la evolución que el paso del tiempo va marcando en los personajes para poder centrarse en valores de tipo espiritual que son, por sí mismos, atemporales. Así, el escritor ruso nos muestra el renacer y fortalecimiento de sus personajes a través del sufrimiento, la destrucción de los valores en que se fundamentan las familias o el rechazo a la cultura europea frente a la afirmación de la rusa. Sus novelas han sido descritas como polifónicas al tratar situaciones desde diversos ángulos y puntos de vista que, en determinados momentos son contrapuestos y contribuyen a desarrollar una tensión que se vuelve casi insoportable.

Moneda de 100 rublos representando la ópera El jugador de Prokófiev
No es la primera vez que nos acercamos a la obra de Mauricio Wiesenthal, uno de los escritores que continúan en la senda de la tradición humanista, incansable viajero e inclasificable en su producción que oscila entre la novela, los libros de memorias, la poesía, el libro de viajes, su pasión por el vino o el ensayo. Inagotable conferenciante con una prosa exaltada y poética, este gaditano nacido en Barcelona de familia con raíces internacionales, cosmopolita, entusiasta seguidor de Stephen Zweig y de la cultura europea nos acompaña con su obra Libro de Réquiems.
En su capítulo Una pluma perdida en San Petersburgo, subtitulado Cita con un condenado a muerte, Wiesenthal busca a Dostoyevski como si fuera uno de los personajes de cualquiera de sus novelas en el rol de quien desconoce la vida del escritor. 


A su regreso a San Petersburgo en 1859 volvió a publicar varias obras entre las que destacó Memorias de la casa muerta, en la que recoge sus recuerdos y pensamientos de los años de presidio, en el que el escritor narra en primer persona bajo el nombre ficticio del fallecido Alexánder Petróvich Goriánchikov.

El checo Leoš Janaček toma este libro de Dostoyevski para su última ópera Z mrtvého domu (De la casa de los muertos), una obra en tres actos que se estrenó en 1930 en Brno, siendo el propio compositor el autor del libreto.
Nos acercamos a esta obra con la obertura, interpretada por la Orquesta Sinfónica McGill de Montreal dirigida por Alexis Hauser en un concierto que se llevó a cabo en febrero de 2014 en el Pollack Hall of Schulich School of Music de la citada ciudad canadiense.


Hijo de un despótico médico militar, su madre falleció cuando contaba con dieciséis años, hundiendo a su padre en el alcoholismo y una violencia que acabarían con su vida dos años más tarde tras una sublevación de los campesinos de sus tierras que le hicieron beber hasta morir ahogado en alcohol. El suceso, ocurrido mientras el joven Fiódor se encontraba en la academia militar casi le llegó a arrebatar la razón, tanto por la pérdida como por el hecho de haber deseado en ocasiones la desaparición de su padre.
Tras finalizar sus estudios como ingeniero militar se instaló en San Petersburgo donde comenzó a realizar traducciones hasta que publicó su primera novela, Pobre gente, en 1845 que obtuvo un buen recibimiento.
Tras la publicación de Memorias de la casa muerta, la vida de Dostoyevski toma un nuevo y vertiginoso camino. Con su hermano Mijail fundó las revistas Tiempo y Época cuyos fracasos les acarrearon cuantiosas deudas; la boda con su amante tras el fallecimiento del esposo de ésta y la insana relación con el hijo que le acarreó innumerables problemas; la complicada relación con una nueva amante; el fallecimiento de su esposa y su hermano a cuyas familias de comprometió a mantener; la pasión enfermiza por el juego, un nuevo y definitivo matrimonio con quien fuera su secretaria, el fallecimiento de una de sus hijas y una vida que hubo que convertirse en una continua huida de sus acreedores, apurando siempre los plazos de sus nuevas novelas marcaron la vida del escritor que se vio agravada con episodios de epilepsia.


Continuamos con el texto de Mauricio Wiesenthal en que relata su vida tras la salida de la prisión, su relación con Mascha y su hijo, sus amoríos con Polina Súslova y la forma en que continuó enfocando y desarrollando sus relaciones personales y literarias.


También el compositor ruso Serguei Prokófiev se fijó en una obra de Dostoyevski para componer una ópera. En esta ocasión se trató de Игрок (El jugador), una obra en cuatro actos y de la que también es autor del libreto. La obra tuvo problemas para su estreno y difusión. Compuesta en enero de 1917, la Revolución rusa impidió que se llevara a los escenario, siendo en 1929 cuando se estrenó en el Théàtre de la Monnaie (Teatro de la Moneda) de Bruselas tras una amplia revisión. Hasta 1975 no se estrenó en el Metropolitan Opera House de Nueva York con una producción del Teatro Bolshói de Moscú, mientras que hubo que esperar al comienzo de este siglo para que se estrenara en el citado teatro ruso la versión original bajo la dirección de Gennadi Rozhdéstvvenski.
Mientras, para 1931, el propio Prokófiev había preparado una suite orquestal basada en la ópera compuesta por cuatro retratos de los principales protagonistas (Alexis, La abuela, El General y Paulina) y un Desenlace.
Nos acompaña el primero de los retratos, Alexei de la Opus. 49 de Prokófiev en la interpretación de la Lahti Shmphony Orchestra dirigida por Dima Slobodeniouk en una grabación para el disco The Gambler Suite de 2020 para Naxos of America.


En 1866 publicó Crimen y castigo, la historia del joven Raskólnikov, una obra con carácter psicológico, la primera de sus grandes novelas que lo llevó a la más alta consideración en su época. Le siguieron El jugador, El idiota, El eterno marido, Los demonios, El adolescente y la monumental Los hermanos Karamázov. Diario de un escritor recoge sus artículos periodísticos escritos en los últimos años de su vida, unidos por el nexo de la reivindicación de un nacionalismo ruso que giraba alrededor de la fe ortodoxa frente al decadentismo que observaba en Europa occidental, pese a la fascinación que manifestaba por su cultura.
A partir de una idea original titulada Los borrachos en que pensaba tratar el alcoholismo en el entorno familiar, Dostoyevski escribió Crimen y Castigo en la época en que se comenzaron a acumular las deudas, su hermano acababa de fallecer y se hizo cargo de su viuda e hijos. El tema del alcoholismo quedó relegado al tomar el protagonismo Raskólnikov, un joven veinteañero culto, inteligente y bien parecido a la par que dejado, negligente y andrajoso, alojado en un pequeño cuartucho que trama robar y matar a una anciana despreciable, mezquina y usurera en la idea de que el buen uso de lo robado justificaría el crimen. Al llevarlo a cabo surgen las dudas que se mueven entre una profunda arrogancia, un hastiado cansancio, un insostenible delirio y el temor a la investigación criminal. El errante deambular por las calles de San Petersburgo es un reflejo del extravío del personaje que se desenvuelve entre las pretendidas luces del plan y las sospechosas sombras del delito. 


Finalizamos el impagable homenaje que Mauricio Wiesenthal realiza de uno de los escritores más importantes del panorama literario ruso de finales del XIX y que tanta importancia ha tenido en los escritores y lectores desde entonces, gracias a su indudable talento y a la profundidad psicológica con que crea a sus personajes.
Con su prosa poética, Wiesenthal relata los problemas económicos del escritor, la llegada de una secretaria con la que se casará y le acompañará durante el resto de su vida, los hijos que le dio y sus escritos, abarcando un retrato -poliédrico, casi polifónico, somo su obra, con todas las caras y aristas de la persona que hay tras el escritor- de uno de los artistas más influyentes de la cultura mundial.


Su última gran obra maestra, Los hermanos Karamázov apareció publicada por entregas en El mensajero ruso entre enero de 1879 y noviembre de 1880, publicándose en dos volúmenes una vez finalizadas las entregas. Dostoyevski desarrolla sus temas más habituales de su pensamiento: la angustia moral del hombre contemporáneo, la relación con Dios o las paradojas que aporta la libertad, acompañados de sus profundos análisis psicológicos, el dibujo de lo cotidiano y los detalles, los diálogos vivos y un amargo tono irónico.


El argumento presenta a los hijos de Fiódor Pávlovich Karamázov, el soldado Dmitri, el escéptico y existencialista Iván y el ascético y espiritual Aliosha que se reúnen tras años de separación y educación en distintos ambientes, en un encuentro en familia que acaba entre la disolución y la tragedia.
El autor presenta la primera de las publicaciones en un prólogo en que se dirige a cada uno de sus lectores.


Finalizamos nuestro homenaje a Dostoyevski al cumplirse los dos siglos de su nacimiento con la Suite Op. 49, El jugador de Serguei Prokófiev con su punto y final, el Movimiento V, Dénouement (Desenlace) en la misma interpretación de la Lahti Shmphony Orchestra dirigida por Dima Slobodeniouk incluida en el disco The Gambler Suite de 2020 para Naxos of America.

Si te gusta... ¡Comparte, comenta, sugiere!


Bibliografía y webgrafía consultadas:

No hay comentarios:

Publicar un comentario